lunes, 31 de agosto de 2015

ENSAYO BIOMEDICA


BASES  MOLECULARES DE LA CONTRACCIÓN MUSCULAR

 

Se plantea que la contracción del musculo esqueléticos es un proceso fisiológico, que permite producir la fuerza necesaria para proveer movimientos al cuerpo y es controlado por el sistema nervioso central, donde estas contracciones producen un trabajo dinámico o contribuyen en el mantenimiento estático de la postura. De esta manera la fuerza es la capacidad neuromuscular que posee un musculo para generar  un movimiento o contracción voluntaria. Por ende las unidades celulares llamadas sarcómeros son la fuente funcional del musculo esquelético y donde parten hacia ambos lados de filamentos delgados de la actina, donde es el compuesto más importante y esencial para estos filamentos. La unidad contráctil básica como tejido es la fibra muscular rodeada por una vaina de tejido conectivo, llamado endomisio. Esta unidad básica del musculo esquelético está organizada en fascículos o grupo de fibras, rodeada por una vaina de tejido conectivo más gruesa llamada perimisio y finalmente un grupo de fascículos musculares están organizados dentro de todo el musculo y cubiertos por el epimisio que rodea toda la estructura.[1]

 

Asimismo se sabe cada una de estas fibras musculares contiene miofibrillas las cuales se dispersan a lo largo de toda la fibra conteniendo abundantemente miosina y se encuentra ciento de millones de moléculas ordenadas como un grueso filamento de miosina, donde convierte la energía química contenida en un enlace de ATP a energía mecánica gracias a la enzima ATP asa el cual extrae un fosforo al ATP para convertirlo en ADP,  y en conjunto con actina que son los polímeros proteicos responsables de la contracción muscular.

De esta manera el inicio y la ejecución de la contracción muscular se produce gracias el potencial de acción que viaja por un nervio motor hasta el final en las fibras musculares de allí en cada extremo el nervio agrega una cantidad de transmisor de acetilcolina que es el encargado de empezar este proceso, donde esta actúa en la membrana de la fibra muscular abriendo muchos canales para iones de sodio, donde la apertura de estos canales permiten el ingreso a la fibras muscular de grandes cantidades de iones de sodio, de esta forma comienza un potencial de acción en la fibra muscular la cual se desplaza a lo largo de esta membrana, entonces el potencial de acción desporaliza la membrana de la fibra muscular provocando la liberación desde el retículo endoplásmico hacia las miofibrillas, de grandes cantidades de iones que se encuentran almacenados en el retículo. Asimismo los iones de calcio inician fuerzas de atracción entre los filamentos de actina y miosina, haciendo que se deslicen juntos, determinándose el proceso de contracción.

Por otro lado se puede considerar que los diferentes tipos de contracción muscular depende de la interacción entre la magnitud de la fuerza desarrollada por el musculo y la carga externa que se aplica. Cuando la fuerza desarrollada por el musculo es mayor que la carga externa aplicada, las fibras se acortan durante la contracción. Cuando la fuerza desarrollada es igual a la carga, o si resulta imposible desplazar la fuerza externa, la longitud global del músculo permanece constante, resultando una contracción isométrica. Si la fuerza desarrollada por el musculo es menor que la fuerza aplicada, el musculo se estira durante la contracción.[2]

En este orden de ideas, se describe los diferentes tipos de contracción muscular, entre los cuales se aprecian: la contracción isométrica que es aquella que se da cuando la fuerza producida no es capaz de vencer a la resistencia, es decir es cuando se produce una fuerza muscular sin generar movimiento, por lo tanto no hay alteración en su longitud exterior o en el Angulo de la articulación que actúa el musculo. Del mismo modo la contracción isotónica es aquella que se realiza a una velocidad constante, es decir es aquella en las cuales el musculo se contrae con una tensión constante durante la acción realizada, en la cual se observa el cambio de longitud del musculo. Por lo tanto este es tipo de contracción más usual ya que se ejecuta en los movimientos cotidianos y deportivos. Y por último la contracción concretica es aquella cuando un musculo realiza una tensión suficiente para superar una resistencia, lo cual lleva que el musculo se acorte. Asimismo las contracciones excéntricas Son aquellas en los que se utiliza una contracción máxima a velocidad constante durante todo el movimiento, y en el caso de aumentar la fuerza, se verá aumentada la resistencia.

 

Por consiguiente  se dice que la realización de un movimiento depende fundamentalmente de la coordinación de todos los grupos musculares que intervienen en dicho movimiento y no solo de la fuerza o intensidad de la contracción en sí misma, sin embargo el responsable fundamental de la contracción muscular es el estímulo nervioso que se origina en la corteza cerebral y desciende por la medula espinal. Por lo cual este aspecto mencionado puede ser de gran importancia en los deportistas de alto nivel, y personas del común, ya que al controlar la activación de las unidades motrices adecuadas a la intensidad del ejercicio o mejorar la coordinación de esta mediante el aprendizaje o entrenamiento y así mejorar su rendimiento deportivo y su calidad de vida.

Finalmente se entiende que para que se produzca o se pueda realizar un buen movimiento es necesario realizar el mecanismo de contracción muscular, aunque no solo de los miembros que contiene el ser humano, sino que también se produce movimiento en los órganos internos, vasos sanguinos, vías aéreas intestinos, gracias a la contracción involuntaria  de los músculos lisos controlados por el sistema nervioso autónomo.

BIBLIOGRAFÍA

·         AMERICAN OSTEOPATHIC ASSOCIATION, Fundamentos de medicina osteopatica. 2° Edición, Editorial Médica Panamericana.

·         LOPEZ CHICHARRO, J. Fisiología clínica del ejercicio. 3° edición. Editorial panamericana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



[1] AMERICAN OSTEOPATHIC ASSOCIATION, Fundamentos de medicina osteopatica. 2° Edición, Editorial Médica Panamericana.
[2] LOPEZ CHICHARRO, J. Fisiología clínica del ejercicio. 3° edición. Editorial panamericana.
 

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