lunes, 31 de agosto de 2015

ENSAYO DE PROCEDIMIENTOS


IMPORTANCIA DE LAS TÉCNICAS DE FACILITACIÓN NEUROMUSCULAR PROPIOCEPTIVA EN EL EJERCICIO PROFESIONAL DEL FISIOTERAPEUTA

 

La técnica de facilitación neuromuscular propioceptiva realiza dos tipos de trabajo: el trabajo estático, donde se utiliza con fin estabilizador e irá dirigido a la fibra roja muscular tónica y el trabajo dinámico, con fin movilizador y dirigido a la fibra muscular blanca. Cada uno de los miembros realiza dos desplazamientos, estos serán de forma espiroidea y se denominan diagonales (D1 y D2) y cada una de estas diagonales se pueden realizar en los dos sentidos, poniendo en juego músculos antagonistas entre sí[1].

 

Por lo cual se puede observar cómo está conformado un patrón diagonal y de tal manera esto brinda un sentido de ritmo natural de los patrones y nos permite sentir los movimientos a través de una amplitud articular completa.

 

Los principios de la técnica de facilitación neuromuscular propioceptiva a partir del estudio de los patrones de movimiento normal, el desarrollo motor normal y la normalización del tono muscular. Las técnicas básicas se fundan en el uso de los patrones de movimiento diagonal denominados 1 (D1) y diagonal 2 (D2). Las diagonales se observan tanto el movimiento de la pierna como del brazo.[2] Además es de gran importancia reconocer que existen dos diagonales de movimiento para cada una de las principales partes del cuerpo humano: cuello y cabeza, tronco superior, tronco inferior y extremidades. Cada diagonal consta de dos patrones antagónicos entre sí. Cada patrón posee un componente principal de flexión o de extensión, existiendo dos patrones flexores y de dos extensores para cada una de las partes.[3]

 

Por ende podemos ver como todos los movimientos se ven reflejados desde la etapa del desarrollo motor infantil, y a la misma vez hacen al niño  más capacitado para realizar sus propias labores y ser menos dependientes de alguna ayuda externa, estos se ven adquiridos sin la enseñanza de nadie ya que son integraciones sensoriales del sistema nervioso central y estos pueden ser locomotrices como el movimiento y el desplazamiento o no locomotrices como pueden ser la manipulación del medio.

 

Teniendo como objetivos principales la facilitación de iniciación del movimiento, aumentar la amplitud del movimiento articular, reducir fatiga, aumentar fuerza, guiar movimiento, disminuir dolor, lograr relajación, brindar estímulos que inhiban el reflejo de estiramiento, promover la inervación recíproca, facilitar movimiento voluntario y mejorar coordinación[4].

 

Por consiguiente se puede inferir que los movimientos van acompañados de grandes grupos musculares para poder ejercer su labor ya que esto son los que dan la capacidad de contracción para que se pueda ejercer cualquier tipo de movimiento y junto a ellos los patrones adquiridos durante el desarrollo vital del ser humano, estos patrones pueden ser utilizados para ayudar a mejorar nuestra propia coordinación si olvidar que los músculos a los que se vayan a trabajar en el momento de realizar cualquier actividad estén con la mayor fuerza, estabilidad articular y ligamentaria, de lo contrario se debe intervenir de la mejor manera por parte de un fisioterapia que por medio de técnicas de facilitación neuromuscular propioceptiva ayuda a recuperar y pueda permitir dirigirse al músculo débil a partir de diferentes patrones de movimiento.

 

Conociendo como técnicas específicas del esfuerzo voluntario, las dirigidas al agonista (contracciones repetidas, sostén, relajación y movimiento activo), inversión de antagonistas (inversión lenta, sostén, estabilización rítmica e inversión rápida), relajación (contracción y relajación, inversión lenta, sostén y relajación). En ocasiones con coadyuvantes a las técnicas de facilitación como el frio, la estimulación eléctrica y vibración mecánica[5].

 

De tal forma que más allá de los procedimientos básicos hay una serie de técnicas y procedimientos que en su mayoría dependen de la colaboración y del esfuerzo voluntario del paciente. Cuando al esfuerzo voluntario del paciente se le agrega una resistencia apropiadamente regulada por el fisioterapeuta, se está en condiciones de aplicación de técnicas específicas de estimulación o facilitación, y de relajación o inhibición.

 

Por último en el ejercicio como futuros fisioterapeutas, profesionales del área  de la salud, podemos intervenir en diferentes usuarios los cuales presentan algún tipo de limitación del movimiento ya sea por un accidente automovilístico, o ya sea por algún tipo de patología genética o adquirida, por ende se puede relacionar que mediante la  técnica de facilitación neuromuscular se puede ganar la mayor funcionalidad y el mayor rango de movimiento en el área afectada, teniendo en cuenta que nunca va a ser totalmente igual a lo normal pero si ganar su mayor funcionalidad para que este pueda ser incorporado normalmente  a ejercer sus actividades de la vida diaria.

 

BIBLIOGRAFIAS

 

ARCAS, Miguel A; GALVES, Diana M. Manual de fisioterapia, modulo I. Editorial Mad, sl. Primera edición, noviembre 2004.

 

MCATEE, Roberto E. Estiramientos facilitados. 3° Edición. Edición panamericana. Pg. 19.

VOSS. Doreth. IONTA, Marjorie MYERS, Beverly. Facilitación neuromuscular propioceptiva. Tercera edición. Editorial medica panamericana. Pg. 393.

 



[1] ARCAS, Miguel A; GALVES, Diana M. Manual de fisioterapia, modulo I. Editorial Mad, sl. Primera edición, noviembre 2004.
[2] MCATEE, Roberto E. Estiramientos facilitados. 3° Edición. Edición panamericana. Pg. 19.
[3] VOSS. Doreth. IONTA, Marjorie MYERS, Beverly. Facilitación neuromuscular propioceptiva. Tercera edición. Editorial medica panamericana. Pg. 29.
[4] VOSS. Doreth. IONTA, Marjorie MYERS, Beverly. Facilitación neuromuscular propioceptiva. Tercera edición. Editorial medica panamericana. Pg. 29.
[5] VOSS. Doreth. IONTA, Marjorie MYERS, Beverly. Facilitación neuromuscular propioceptiva. Tercera edición. Editorial medica panamericana. Pg. 393.

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