IMPORTANCIA DE LAS TÉCNICAS
DE FACILITACIÓN NEUROMUSCULAR PROPIOCEPTIVA EN EL EJERCICIO PROFESIONAL DEL
FISIOTERAPEUTA
La
técnica de facilitación neuromuscular propioceptiva realiza dos tipos de
trabajo: el trabajo estático, donde se utiliza con fin estabilizador e irá
dirigido a la fibra roja muscular tónica y el trabajo dinámico, con fin
movilizador y dirigido a la fibra muscular blanca. Cada uno de los miembros
realiza dos desplazamientos, estos serán de forma espiroidea y se denominan
diagonales (D1 y D2) y cada una de estas diagonales se pueden realizar en los
dos sentidos, poniendo en juego músculos antagonistas entre sí[1].
Por
lo cual se puede observar cómo está conformado un patrón diagonal y de tal
manera esto brinda un sentido de ritmo natural de los patrones y nos permite
sentir los movimientos a través de una amplitud articular completa.
Los
principios de la técnica de facilitación neuromuscular propioceptiva a partir
del estudio de los patrones de movimiento normal, el desarrollo motor normal y
la normalización del tono muscular. Las técnicas básicas se fundan en el uso de
los patrones de movimiento diagonal denominados 1 (D1) y diagonal 2 (D2). Las
diagonales se observan tanto el movimiento de la pierna como del brazo.[2] Además
es de gran importancia reconocer que existen dos diagonales de movimiento para
cada una de las principales partes del cuerpo humano: cuello y cabeza, tronco
superior, tronco inferior y extremidades. Cada diagonal consta de dos patrones
antagónicos entre sí. Cada patrón posee un componente principal de flexión o de
extensión, existiendo dos patrones flexores y de dos extensores para cada una
de las partes.[3]
Por
ende podemos ver como todos los movimientos se ven reflejados desde la etapa
del desarrollo motor infantil, y a la misma vez hacen al niño más capacitado para realizar sus propias
labores y ser menos dependientes de alguna ayuda externa, estos se ven
adquiridos sin la enseñanza de nadie ya que son integraciones sensoriales del
sistema nervioso central y estos pueden ser locomotrices como el movimiento y
el desplazamiento o no locomotrices como pueden ser la manipulación del medio.
Teniendo
como objetivos principales la facilitación de iniciación del movimiento,
aumentar la amplitud del movimiento articular, reducir fatiga, aumentar fuerza,
guiar movimiento, disminuir dolor, lograr relajación, brindar estímulos que
inhiban el reflejo de estiramiento, promover la inervación recíproca, facilitar
movimiento voluntario y mejorar coordinación[4].
Por consiguiente
se puede inferir que los movimientos van acompañados de grandes grupos
musculares para poder ejercer su labor ya que esto son los que dan la capacidad
de contracción para que se pueda ejercer cualquier tipo de movimiento y junto a
ellos los patrones adquiridos durante el desarrollo vital del ser humano, estos patrones pueden ser utilizados para ayudar a
mejorar nuestra propia coordinación si olvidar que los músculos a los que se
vayan a trabajar en el momento de realizar cualquier actividad estén con la
mayor fuerza, estabilidad articular y ligamentaria, de lo contrario se debe
intervenir de la mejor manera por parte de un fisioterapia que por medio de
técnicas de facilitación neuromuscular propioceptiva ayuda a recuperar y pueda
permitir dirigirse al músculo débil a partir de diferentes patrones de
movimiento.
Conociendo
como técnicas específicas del esfuerzo voluntario, las dirigidas al agonista
(contracciones repetidas, sostén, relajación y movimiento activo), inversión de
antagonistas (inversión lenta, sostén, estabilización rítmica e inversión
rápida), relajación (contracción y relajación, inversión lenta, sostén y
relajación). En ocasiones con coadyuvantes a las técnicas de facilitación como
el frio, la estimulación eléctrica y vibración mecánica[5].
De tal forma que más allá de los procedimientos básicos hay
una serie de técnicas y procedimientos que en su mayoría dependen de la
colaboración y del esfuerzo voluntario del paciente. Cuando al esfuerzo
voluntario del paciente se le agrega una resistencia apropiadamente regulada
por el fisioterapeuta, se está en condiciones de aplicación de técnicas
específicas de estimulación o facilitación, y de relajación o inhibición.
Por
último en el ejercicio como futuros fisioterapeutas, profesionales del
área de la salud, podemos intervenir en
diferentes usuarios los cuales presentan algún tipo de limitación del
movimiento ya sea por un accidente automovilístico, o ya sea por algún tipo de patología
genética o adquirida, por ende se puede relacionar que mediante la técnica de facilitación neuromuscular se
puede ganar la mayor funcionalidad y el mayor rango de movimiento en el área
afectada, teniendo en cuenta que nunca va a ser totalmente igual a lo normal
pero si ganar su mayor funcionalidad para que este pueda ser incorporado
normalmente a ejercer sus actividades de
la vida diaria.
BIBLIOGRAFIAS
ARCAS,
Miguel A; GALVES, Diana M. Manual de fisioterapia, modulo I. Editorial Mad, sl.
Primera edición, noviembre 2004.
MCATEE,
Roberto E. Estiramientos facilitados. 3° Edición. Edición panamericana. Pg. 19.
VOSS. Doreth.
IONTA, Marjorie MYERS, Beverly. Facilitación neuromuscular
propioceptiva. Tercera edición. Editorial medica panamericana. Pg. 393.
[1] ARCAS, Miguel A; GALVES,
Diana M. Manual de fisioterapia, modulo I. Editorial Mad, sl. Primera edición,
noviembre 2004.
[2] MCATEE, Roberto E.
Estiramientos facilitados. 3° Edición. Edición panamericana. Pg. 19.
[3]
VOSS. Doreth. IONTA, Marjorie MYERS, Beverly. Facilitación neuromuscular
propioceptiva. Tercera edición. Editorial medica panamericana. Pg. 29.
[4] VOSS. Doreth.
IONTA, Marjorie MYERS, Beverly. Facilitación
neuromuscular propioceptiva. Tercera edición. Editorial medica panamericana.
Pg. 29.
[5] VOSS. Doreth. IONTA, Marjorie MYERS, Beverly. Facilitación neuromuscular
propioceptiva. Tercera edición. Editorial medica panamericana. Pg. 393.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario